Para divertirnos mientras viajamos
A la hora de hacer un viaje largo en automóvil muchos padres nos preguntamos si podremos hacerlo en calma. Después de cierto tiempo resulta casi inevitable escuchar la pregunta de nuestros hijos: “¿Falta mucho?”. Cuando las agujas del reloj avanzan aún más, las preguntas dejan lugar a los berrinches, a las peleas y al irremediable llanto.
De nosotros depende conseguir que nuestros niños no se aburran en el trayecto. Les proponemos aquí una serie de juegos que harán más entretenido el viaje.
A la hora de hacer un viaje largo en automóvil muchos padres nos preguntamos si podremos hacerlo en calma. Después de cierto tiempo resulta casi inevitable escuchar la pregunta de nuestros hijos: “¿Falta mucho?”. Cuando las agujas del reloj avanzan aún más, las preguntas dejan lugar a los berrinches, a las peleas y al irremediable llanto.
El guía
Antes de partir podemos hacer un mapa sencillo del itinerario del viaje y decirle a nuestro hijo que será el encargado de orientarnos para que no nos confundamos de camino. Para que el juego resulte es indispensable indicarle al pequeño dónde nos encontramos en cada momento para que pueda ubicarse en el mapa. Si el niño ya tiene edad para comprender el funcionamiento de una brújula, puede llevar una e ir observando los cambios de dirección, aunque conviene explicarle que muchas de ellas se vuelven “locas” dentro de un automóvil. El GPS es también un buen recurso para que nuestro hijo oficie de guía de viaje.
Veo, veo
Este tradicional juego permite estimular el sentido de observación y la concentración de nuestro pequeño.
Uno de los jugadores elije un objeto que se encuentre dentro del automóvil y anuncia: “veo, veo”. Los demás preguntan: “¿qué ves?”. A lo que el primero responde: “una cosa”. El resto interroga: “¿de qué color?”. Una vez declarado el color, los participantes deberán adivinar de qué objeto se trata. El jugador que resuelva el enigma se anotará un punto y será quien recomience el juego.



