¿Babysitter o jardín maternal?
Una de las decisiones más difíciles de los padres es al cuidado de quién dejar a nuestros hijos cuando nos reintegramos al trabajo. Todas las soluciones tienen sus pro y sus contra. Lo importante es elegir la opción que nos dé más tranquilidad.
Niñeras
Muchos padres se inclinan por esta opción porque consideran que la socialización con otros bebés no es un objetivo tan importante en el primer año de vida de sus pequeños. Además, prefieren que sus hijos no pasen tantas horas fuera de su casa.
Por otro lado, entienden que la experiencia en un jardín maternal estará asociada al contagio de un sinnúmero de enfermedades virales y bacterianas que están relacionadas al normal desarrollo del sistema inmunológico del pequeño. Optar por una niñera, en ese caso, es resolver el problema de quién se quedará con el niño en casa cuando éste se enferme.
¿Cómo elegirla?
Una de las dificultades de este sistema es el duro e incierto trabajo de escoger a una niñera idónea. Para el proceso de selección se recomienda hacer varias entrevistas, chequear bien las referencias de las postulantes y evaluar cómo interactúan con nuestro pequeño. Es aconsejable comenzar con un período de prueba mientras estamos todavía de licencia. Así siempre tendremos tiempo de buscar otra persona si la que hemos elegido no nos gusta.
No tomemos ninguna decisión antes de estar seguros de que se trata de la niñera correcta. Tengamos en cuenta que, además de su preparación para el trabajo, deben convencernos su personalidad y su estilo de comunicación con los niños. En este caso, lo más importante es que nos dejemos llevar por nuestra intuición.



